Acusado un empresario de organizar y pagar el asesinato de Daphne Caruana

El primer ministro de Malta sopesa renunciar debido a una crisis legal y política por el asesinato de una periodista

El primer ministro de Malta sopesa renunciar debido a una crisis legal y política por el asesinato de una periodista

Muscat se ha visto salpicado por la investigación del asesinato de la periodista de investigación Daphne Caruana Galizia.

El empresario, que se ha declarado inocente, se encuentra en prisión provisional en la penitenciaría maltesa de Corradino y se le han embargado los bienes, informan los medios locales. Los últimos avances en la investigación del crimen de la periodista, que investigaba vínculos corruptos entre empresarios y políticos malteses, han provocado más de una semana de protestas ciudadanas en las calles.

Otro de los arrestados fue el exjefe de Gabinete del primer ministro, Keith Schembri, quien fue mencionado por Fenech como autor intelectual del atentado.

Miles de manifestantes reclamaron su dimisión el viernes. En ese sentido, Muscat ha anunciado que ha iniciado las gestiones para que el Partido Laborista elija a un nuevo líder, un proceso que debería haber concluido para el 12 de enero.

En el sistema parlamentario maltés, el primer ministro es sistemáticamente el jefe del partido que gana las legislativas.

Estas fuentes no indicaron cuándo Muscat realizará el anuncio, aunque es seguro que no seguirá en el cargo después del 18 de enero.

El caso de Caruana Galizia conmocionó a la sociedad maltesa y europea. En su página de internet, "Running Commentary", denunciaba las corruptelas de las altas esferas maltesas y dos nombres que aparecían frecuentemente eran los de Schembri y Mizzi. Los acusados de poner la bomba son Vincent Muscat (sin parentesco con el político) y los hermanos Alfred y George Degiorgio, que ya están imputados.

Muscat, de 45 años, en el poder desde 2013, fue reelegido en junio de 2017 en unas elecciones anticipadas que convocó por acusaciones de corrupción contra su entorno, tras la publicación de los Papeles de Panamá.

El pasado 19 de octubre fue detenido, en relación con otros hechos, un taxista que aseguró conocer quién era el cerebro tras la muerte de la periodista y al que se le ofreció la gracia a cambio de información. Un día después fue detenido el considerado principal sospechoso del asesinato, Fenech, uno de los hombres más ricos de la isla. Se cree que pagó 150.000 euros a los ejecutores para que pusieran el explosivo, comprado al parecer a la mafia siciliana Cosa Nostra.

Muscat denunció el viernes que el magnate trataba de extorsionarle a cambio de la gracia presidencial, un beneficio que finalmente le ha sido rechazado.