La NASA y la ESA visualizan formas de evasión de asteroides peligrosos

NASA  Johns Hopkins APL

NASA Johns Hopkins APL

Investigadores de la NASA presentarán en Roma una conferencia donde explicarán el proceso para cambiar el camino de un asteroide que se encuentra en el espacio.

The Asteroid Impact Deflection Assessment (AIDA) es el nombre del programa en el que se alían la ESA y la NASA, a través de él unir sus conocimientos para desarrollar una técnica que podría proteger a la tierra de objetos potencialmente peligrosos.

AIDA ha puesto la mira en un asteroide binario llamado Didymos -integrado por dos cuerpos que miden, respectivamente, alrededor de 780 metros y 160 metros de diámetro-, el cual orbita nuestro sol siguiendo una trayectoria intermedia entre la Tierra y Marte. Según informes de organizaciones espaciales, el Didymos es clasificado como una roca "potencialmente peligroso" por su cercanía con el planeta tierra.

El término NEO se refiere a cualquier asteroide o cometa cuya órbita lo lleva dentro de los 121 millones de millas de nuestro sol y alrededor de 30 millones de millas de la Tierra. La NASA y la ESA utilizarán una nave diseñada por la agencia estadounidense conocida como DART (Double Asteroid Redirection Test), será lanzada en el verano de 2021 y está previsto que colisione en 2022.

A bordo de DART irá LICIACube (Light Italian CubeSat for Imaging Asteroids), un satélite en miniatura que será implementado justo antes de la colisión, a fin de que haga un registro del momento del impacto. Hera recogerá datos en el sitio de la colisión y proporcionará información para que los investigadores puedan evaluar la eficacia del impacto. Hera también desplegará un par de satélites en miniatura para explorar el asteroide con más detalle.

Luego de toda esta misión, se lanzará al espacio otra nave conocida como Hera, esta fue diseñada por la Agencia Espacial Europea (ESA) que según los cálculos de los expertos pudiera llegar a Didymos en 2027.

"DART puede llevar a cabo su misión sin Hera, el efecto de su impacto en la órbita del asteroide será medible sólo con observatorios terrestres", dijo Ian Carnelli, del equipo de Hera, en una declaración. "Hera, de hecho reunirá datos esenciales para convertir este experimento en una técnica de defensa planetaria", aseguraron los expertos a los medios internacionales. "Y también se traducirá en una experiencia valiosa para operaciones en baja gravedad", señaló Carnelli. Alrededor de 5.000 de estos objetos cercanos a la Tierra se definen como "potencialmente peligrosos", pero por el momento no sabemos de ninguno que tenga una posibilidad significativa de chocar contra la Tierra en el próximo siglo, aunque lo más probable es que se produzca una colisión en un momento dado en el futuro.