Para salvar la Tierra hay que comer menos carne — La ONU alerta

Aprueban informe del IPCC sobre impacto del uso de las tierras en alimentos y clima

Aprueban informe del IPCC sobre impacto del uso de las tierras en alimentos y clima

Los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) estuvieron reunidos durante cinco días en Ginebra, Suiza.

Las consecuencias peores, agregó, se verán "en los países de ingresos bajos de África, Asia, América Latina y el Caribe".

A esto se suma que el informe del IPCC sotiene que un tercio de la comida se pierde o desperdicia. Hacen faltan cambios profundos en otros sectores como el de la producción de alimentos mundial y la gestión de los suelos, y también en las dietas. En este momento, la mayor parte del agua y de los bosques se van en producir alimentos de origen animal y al ritmo que crece la población, la tierra no resistirá mucho. Sin cambios drásticos en el uso global de la tierra, la agricultura y la dieta humana todo lo demás no servirá de nada. También puede provocar desertificación y daños en el suelo, ambos contribuyentes al cambio climático.

"La tierra juega un rol muy importante en el sistema climático".

Manejar los recursos de manera sostenible puede ayudar a abordar el cambio climático.

Los fertilizantes en la agricultura y las emisiones de metano y óxido de nitrógeno asociadas al ganado son una fuente significativa de emisiones de gases invernadero, y de ahí el llamamiento de los científicos del IPCC a un cambio de conducta alimenticia en el mundo. La primera socava su productividad, limita los tipos de cultivos y merma la capacidad del suelo para absorber carbono.

Esto hace más vulnerables los cultivos, degrada los suelos y exacerba los eventos climáticos extremos, fenómenos todos ellos que ponen en riesgo en particular a mujeres, niños y ancianos.

Entre 1961 y 2013 aumentaron las tierras secas una media de un 1% anual y en 2015 cerca de 500 millones de personas vivían en áreas afectadas por la desertificación, sobre todo en el sur y el este de Asia, el Sáhara y Oriente Medio. También se alerta sobre la degradación de la tierra y la contaminacion del agua, incluso a niveles superiores que la industria del aceite y carbón.

"El riesgo potencial de falla está aumentando".

En el documento hecho público ayer se destaca que "una mejor gestión del suelo puede contribuir a frenar el cambio climático, aunque no es la única solución". Esto incluye, un menor crecimiento de la población, la reducción de desigualdades, una mejor nutrición y un menor desperdicio de comida.

¿Sabías que la ganadería emite un 1/3 de las emisiones mundiales de CO2? ¿O que la comida no consumida que llega a la basura es responsable del 10% de emisiones globales contaminantes?

Esto porque de acuerdo a un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzado este pasado jueves, la seguridad alimentaria, la salud y la biodiversidad están en peligro. "Actuar rápidamente costará menos, ya que evitará más perdidas", advierte el informe.

El presidente del grupo de expertos de la ONU, Panmao Zhai, asegura que "Hay cosas que ya estamos haciendo, utilizando tecnología y buenas prácticas, pero hay que aumentarlas y usarlas donde no se están aplicando". El trabajo fue elaborado por 107 científicos de 52 países, entre ellos los españoles María José Sanz, del Centro Vasco para el Cambio Climático; José Manuel Moreno, de la Universidad de Castilla-La mancha, y Marta Rivera, de la Universidad de Vic-Universidad Central de Cataluña.

Estos resultados serán discutidos por los gobiernos de todo el mundo en la cumbre climática de la ONU que se celebrará el mes próximo en Nueva York. En octubre de 2018 el IPCC advertía que el ser humano se quedaba sin tiempo para cumplir con la meta del incremento debajo de los 2° centígrados respecto a fines del Siglo XIX, y en lo posible bajo 1,5°.