EEUU y Colombia promueven campaña contra el diálogo — Moncada

Maduro juega pero primero son las sanciones

Maduro juega pero primero son las sanciones

El diplomático venezolano se refirió a la reunión que se realizó hoy en la Organización de Estados Americanos (OEA), en la cual el secretario de esa instancia, Luis Almagro, y el encargado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, pidieron mayor presión y agresión contra Venezuela.

Estados Unidos y otros países reconocen a Guaidó como el líder de Venezuela.

Los de Washington, por su parte, protestan en público por esos procesos de diálogos y prometen aumentar las presiones mucho más, en tanto continúan recrudeciendo las sanciones que impiden el acceso a activos venezolanos y obstaculizan la adquisición de medicinas y alimentos para el pueblo, destacó.

Al respecto, sobre el secretismo de las negociaciones, Abrams opinó que la "confidencialidad" es importante para que tengan éxito.

Lo sustituyó el embajador de EE.UU. ante la OEA, Carlos Trujillo, quien aseguró que las sanciones que Washington ha impuesto a Maduro y a La Habana en los últimos meses -entre las que figura la prohibición de cruceros a la isla- es "solo el principio y no el final de las medidas" que están dispuestos a tomar.

"Mi pregunta es, ¿qué vamos a hacer?"

De 59 años, Simonovis salió clandestinamente de Caracas en mayo pasado después de haber pasado 15 años privado de libertad y tras haber sido condenado a tres décadas de prisión por su supuesta responsabilidad en las muertes producidas durante el fallido golpe de Estado de 2002 contra el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013).

Naciones Unidas, 12 jul (EFE).

El diplomático venezolano calificó las declaraciones de Almagro de "vergonzosas" y agregó que "parece el secretario del Departamento de Estado (de Estados Unidos) un subordinado del señor Abrams".

El embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, alertó este viernes sobre los ataques del autodenominado Grupo de Lima, liderado por Luis Almagro, contra el proceso de diálogo que el Gobierno Bolivariano y la derecha opositora adelantan en Noruega y Barbados, con el propósito de "llevar otra vez a Venezuela al borde de una guerra y una invasión".