La OMS votará si la adicción a los videojuegos es una enfermedad mental

Hace un año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó el borrador de la CIE-11 (el undécimo listado de enfermedades que emite la organización). En este, la OMS incluía por primera vez el trastorno por 'adicción a los videojuegos', lo que causó un gran revuelo a toda la industria internacional.

Se ha definido como un comportamiento persistente o recurrente en el que el usuario pierde el control sobre aspectos como la frecuencia, intensidad, duración, contexto, etc., del uso de videojuegos, dándole prioridad sobre el resto intereses y actividades diarias de forma continuada pese a que genere consecuencais negativas.

Según la OMS, existe un aumento de jóvenes con trastornos psicológicos como consecuencia de pasar numerosas horas con los videojuegos, en especial con algunos de los más populares en la actualidad, como Fortnite o PUBG, hasta el punto de que este último ha tenido que desarrollar una herramienta para avisar a los jugadores de que descansen tras largas sesiones de juego.

La imposibilidad de conciliar la afición con la vida personal, familiar, social, educacional, laboral u otras áreas importantes de la vida diaria.

Sinceramente, la descripción de esta enfermedad no parece muy científica, puesto que los síntomas son muy vagos y extremadamente sujetos a la valoración subjetiva de un tercero. Durante los últimos días ha estado reuniéndose para estudiar si la adicción a los videojuegos podría ser o no considerada una enfermedad oficial tal y como informa The Telegraph. También consideran que existen muchos prejuicios contra los videojuegos y que ninguna persona pensaría que una enfermedad parecida a ver la televisión debería ser considerada como una enfermedad mental.

Sea como sea esta semana después de la votación saldremos de dudas.