España retira fragata por diferencias con EE.UU. en caso Irán

La fagata española sobrevolada por tres aviones de combate norteamericano

La fagata española sobrevolada por tres aviones de combate norteamericano

La decisión del departamento liderado por Margarita Robles es de carácter "temporal" y solo mientras el portaaviones estadounidense se encuentra en la zona de Oriente Próximo.

"La fragata está en una misión de circunnavegación y no va a entrar en ningún otro tipo de misión", han especificado a Efe las fuentes del Ministerio, tras recordar la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán.

Ha advertido que Estados Unidos ha tomado "la decisión libremente" y que, al igual que su socio, España "ha tomado la decisión libremente de retirar la fragata" de la misión. "Obviamente ellos tienen que respetar también que nosotros estemos estrictamente a los términos del acuerdo que firmamos", ha subrayado la titular de Defensa en funciones en declaraciones en Bruselas. "Cuando volvamos a la misión pactada con EEUU, continuaremos", ha aclarado.

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha opinado en un desayuno informativo que "claro que es una situación complicada en esa zona del mundo", aunque ha restado importancia a la decisión tomada por su Ejecutivo diciendo que "no hay que tomárselo a la tremenda".

La flota ya cruzó el estrecho de Bab el Mandeb, que une el mar Rojo con el océano Índico, y se dirige al estrecho de Ormuz para entrar en el golfo Pérsico, que cruzará ya sin el buque español. Borrell se manifestó una vez más en contra "la ruptura unilateral" realizada por el presidente Donald Trump.

El pasado día 5, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, informó del despliegue del portaviones 'USS Abraham Lincoln' y varios bombarderos en Oriente Próximo.

Las tensiones entre Washington y Teherán comenzaron a crecer coincidiendo con el primer aniversario de abandono del pacto nuclear de 2015 por parte de Trump, quien consideró que Irán no estaba cumpliendo los compromisos al no detener el desarrollo de su programa de misiles y no abandonar su influencia en conflictos de la región.

Desde entonces, el Gobierno estadounidense no ha cesado en su afán por 'atacar' a Irán, por ejemplo amenazando con sancionar a todo país que compre petróleo iraní.

Los países europeos firmantes del pacto, que se opusieron a la salida de EE.UU., intentaron mantener a flote el acuerdo y han tratado de impulsar medidas para rebajar el impacto económico de las sanciones estadounidenses contra Irán.