EE.UU amplía bloqueo a Cuba

Federica Mogherini

Federica Mogherini

Faculta a los ciudadanos residentes en Estados Unidos denunciar a empresas internacionales por lucrarse con sus patrimonios. El Departamento de Estado citó recientemente datos oficiales que estimaban que podrían llegar producirse, amparadas bajo el Título III de la Helms-Burton, entre 75.000 y 200.000 potenciales reclamaciones.

Los intentos de Mogherini y de la comisaria de comercio, Cecilia Malmström, por revertir la situación no han tenido éxito y la decisión de la Administración que dirige Donald Trump de reactivar la aplicación del título III de la ley Helms-Burton, que permanecía congelado, era esperada.

Para aplicar la Helms-Burton, para devolver las propiedades a quienes las perdieron el 1ro de enero del 59, habría que ocupar a este país y eso no va a pasar si somos capaces de mantenernos unidos y vigilantes, subrayó Alarcón. "Hay abogados en Florida dispuestos a reclamar pero también dispuestos a defender los intereses de los empresarios españoles o europeos".

Imagen de La Habana.

Otras compañías susceptibles de sufrir demandas son aerolíneas como Lufthansa y Air France, y grandes corporaciones como la suiza Nestlé, la china Huawei y la japonesa Mitsubishi.

La ley, aprobada en 1996 por el presidente estadounidense Bill Clinton, sirvió como porte jurídico al bloqueo económico, comercial y financiero que EE UU impone a Cuba desde 1962.

El asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, realizó el anuncio a mediados de abril durante un encuentro con los exiliados cubanos en Miami.

El Título IV restringe la entrada a territorio del país norteamericano a quienes hayan confiscado propiedades de estadounidenses en Cuba o comerciado con dichos bienes.

A partir de este jueves entra en vigor uno de los cambios más simbólicos de la política de Estados Unidos respecto a Cuba en las últimas décadas: la luz verde a las demandas contra empresas multinacionales que operan en terrenos o inmuebles expropiados en la isla, tras la Revolución de 1959.

No obstante, como medida de propaganda para sembrar terror, algunos herederos norteamericanos y cubanos, ahora naturalizados en Estados Unidos, se apresuraron en ser los primeros en presentar sus demandas, pues desde hace meses la mafia terrorista de Miami venía haciendo campañas para que se prohibieran los viajes de cruceros a Cuba, porque esas visitas permiten comprobar las mentiras fabricadas contra la Revolución desde hace 60 años y aunque no dejan mucho dinero, el resultado político es altamente positivo.

Los demandantes serán Javier García Bengoechea, que dice ser el legítimo propietario del puerto de Santiago de Cuba, y Mickael Behn, cuya familia, originaria de Kentucky, poseía la compañía Havana Docks Corporation en el puerto habanero hasta que les fue confiscada.