Avería en central azucarero de Matanzas derrama 268 mil litros de petróleo

Tras derrame petrolero se ha logrado la recolección de casi todo el crudo derramado

Tras derrame petrolero se ha logrado la recolección de casi todo el crudo derramado

La cifra de notable consideración de 268 mil litros de petróleo, que tuvo lugar en las cercanías al central azucarero Jesús Rabí, en el municipio Calimete, Matanzas fue controlada y se está trabajando en la recolección del crudo, así se dio a conocer en el periódico Granma.

Directivos del sector azucarero en la provincia explicaron al rotativo que el derrame se produjo como consecuencia de una avería localizada en un depósito de combustible que alimenta a la destilería, ubicada en las inmediaciones de ese ingenio matancero. Asimismo, se abrieron fosas para la evacuación del petróleo a 500 metros del área donde se originó el derrame.

El directivo de Azumat explicó que el petróleo recuperado es enviado a varias refinerías con el propósito de su reutilización, pues no ha perdido sus parámetros de calidad.

"Una vez finalizado este paso, los niveles de hidrocarburo a todo lo largo del sendero contaminado se mezclarán con rocoso para su uso como impermeabilizante en los caminos cañeros de la zona", destaca la nota del diario Granma.

De momento, no existe afectación en el manto freático de la zona pues la densidad del crudo no ha permitido que sea absorbido a mayor velocidad por el terreno, aunque especialistas del Citma de Matanzas ya se han desplazado al lugar para comprobar indicios de su impacto real en el medioambiente.

Confirmó la funcionaria que el accidente no afectó el proceso de molienda en la fábrica azucarera, cuya puesta en marcha en noviembre último marcó el inicio de la zafra 2018-2019 en el territorio.

Este derrame de petróleo se suma a otros ocurridos en las bahías de Cienfuegos (centro-sur) y Matanzas (oeste) en junio y octubre del año pasado, que motivaron que las autoridades de la isla dispusieran la instalación de barreras de contención en los lugares más vulnerables a producirse vertidos accidentales.