Argentina: matan con agua hirviendo a imputado por femicidio

Darío Baradacco murió tras ser quemado por compañeros de celda

Darío Baradacco murió tras ser quemado por compañeros de celda

Darío Badaracco era el único detenido por un brutal femicidio ocurrido en Argentina en 2017, todavía no era juzgado por el crimen y murió en la cárcel atacado por otros reos.

"La verdad que yo no le deseo la muerte a ninguno, solamente me hubiera gustado tenerlo frente a frente en el juicio", afirmó Mónica Ferreyra, la madre de Araceli, a Infobae tras enterarse de la muerte del acusado. Badaracco tenía el 60% del cuerpo quemado.

"Son problemas de presos y lo teníamos que arreglar de esta manera", fue la declaración de uno de sus compañeros de celda, por lo que se cree que el asesinato fue un ajuste de cuentas "motivado por conflictos internos del pabellón 10 del penal de máxima seguridad bonaerense", apunta Diario Uno. Se trata de Rodrigo Emanuel Campos Verón y Silvio Andrés Galeano Martínez: "Lo golpearon, lo patearon y le tiraron agua hirviendo sobre el rostro, tórax, abdomen, región inguinal y piernas". La versión oficial indica que eran las 17.15 del 7 de abril cuando el inspector de vigilancia de la cárcel avisó que "durante una recorrida escuchó gritos en la celda 766 y, al mirar por el pasaplatos de la puerta, vio cómo Campos y Galeano golpeaban y pateaban a Badaracco". Fue entonces que decidió interceder junto a otros penitenciarios. Darío Badaracco fue asesinado en la cárcel luego de una pelea, donde lo quemaron con agua hirviendo.

Badaracco había sido detenido hace poco menos de dos años y "tenía una conducta ejemplar en el penal".

El herido, quien se encontraba detenido por "homicidio doblemente agravado", fue derivado al hospital de Olavarría, en donde murió ayer tras días de agonía.

Araceli (22) fue vista con vida por última vez la madrugada del 2 de abril de 2017, en una plaza cercana a su casa y su cuerpo fue hallado el 27 del mismo mes, gracias a la intervención de perros de Punta Alta, debajo de unos escombros en el patio de la casa de Badaracco, en Alfonsina Storni 4477 de José León Suárez, partido de San Martín.

La prisión preventiva de los cinco acusados había sido dictada el 5 de junio de aquel año por el juez de Garantías Martín Porto, a pedido de la fiscal Graciela López Pereyra; fallo que posteriormente fue apelado.

Badaracco, quien ya había declarado en calidad de testigo en tres ocasiones, era el único detenido en una investigación que tiene a otros ocho individuos imputados, todos por la complicidad en el femicidio.