Murió la actriz sueca Bibi Andersson, musa de Ingmar Bergman

Muere a los 83 años la actriz sueca Bibi Andersson, musa de Ingmar Bergman

Muere a los 83 años la actriz sueca Bibi Andersson, musa de Ingmar Bergman

La actriz sueca Bibi Andersson, conocida por sus papeles en las películas del legendario director y compatriota Ingmar Bergman, murió el domingo a los 83 años, informó a la AFP su hija Jenny Grede Dahlstrand.

Con el director sueco rodó "Sonrisas de una noche de verano" (1955), "El séptimo sello" (1956), "Tres almas desnudas" y "Cuando huye el día" (1957), "El mago" (1958), "El ojo del diablo" (1960), "Ni hablar de las mujeres" (1964, primer filme en colores del cineasta), "Persona" (1966), "La pasión de Anna" (1969), "El toque" (1971) y "Escenas de la vida conyugal" (1973). La noticia de su fallecimiento causó conmoción en las redes sociales.

Jan Holmberg, directora general de la Fundación Ingmar Bergman, subrayó que, aunque Andersson llegó a estar muy vinculada a Bergman, era una artista por derecho propio.

"Bibi fue una gran actriz y una humanista fantástica", dijo Olofson a la edición digital del periódico sueco Göteborgs-Posten.

A finales de la década de 1980, Andersson centró su carrera en la televisión y en el teatro, donde volvió a colaborar varias veces con Bergman.

Bibi Andersson recibió varios premios, entre ellos el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival internacional de Berlín en 1963 por su papel en 'La amante', de Vilgot Sjoman (1962).

Sus primeros créditos cinematográficos llegaron en 1951 y continuó trabajando y protagonizando películas hasta 2009, cuando sufrió un derrame cerebral que le paralizó un lado de su cuerpo.

También se la vio en “La carta del Kremlin” (1969, de John Huston), “La rival” (1974, de Sergio Gobbi), “Nunca te prometí un jardín de rosas” (1977, de Anthony Page), “El enemigo del pueblo” (1977, de George Schaefer), “Aeropuerto 1980: el Concorde” (1979, de David Lowell Rich), “Quinteto” (1979, de Robert Altman), “Todo es cuestión de amor” (1978, de André Cayatte) y “La fiesta de Babette” (1986, de Gabriel Axel). Después, se alojó en la residencia de ancianos de Estocolmo.