El fan afgano de Messi no puede escaparle al horror

Los criminales han amenazado con secuestrar a Murtaza después de exigir dinero asumiendo que su breve momento de fama le otorgó beneficios económicos

Los criminales han amenazado con secuestrar a Murtaza después de exigir dinero asumiendo que su breve momento de fama le otorgó beneficios económicos

Ahora, el afgano Murtaza Ahmadi volvió a ser noticia, y otra vez conmueve por la fiereza de la guerra.

Con tal de salvar su vida, su familia salió sin nada del distrito de Jaghori, ante la ofensiva de los talibanes en la provincia de Ghazni.

La imagen del pequeño le dio la vuelta al mundo cuando fue fotografiado vistiendo una bolsa de plástico con franjas blancas y celestes.

"Salimos de la casa durante la noche y mamá me pidió que dejara la pelota y las camisetas", sentenció el pequeño Murtaza a una agencia local. "Las dejamos en Jaghori", explicó.

Las fuerzas de seguridad afganas han expulsado a los insurgentes de la zona, pero la familia ha decidido no regresar al pueblo.

A su regreso a Afganistán, la familia de Murtaza fue amenazada por anónimos, que advirtieron que el pequeño podía ser secuestrado si no pagaba una suma de dinero.

Los criminales han amenazado con secuestrar a Murtaza después de exigir dinero asumiendo que su breve momento de fama le otorgó beneficios económicos

"A causa de todo esto, temíamos que lo secuestraran y prácticamente encerramos a Murtaza en casa y no lo mandamos a la escuela durante dos años", agregó.

Ahora Murtaza su madre y cuatro hermanos viven en una pequeña habitación en un edificio compartido de Kabul. Es el caso de la familia del joven seguidor de Messi, que dependía de los ingresos obtenidos en sus explotaciones agrícolas y que en Kabul sale adelante con la ayuda de familiares y ONG.Dos años después de encontrarse cara a cara con Messi, Murtaza no ha olvidado una promesa que le hizo el argentino en su viaje a Catar. "Messi me dijo 'cuando seas un poco mayor, arreglaré las cosas para ti'", dijo el niño, antes de lamentar que no ha tenido contacto con el futbolista desde entonces.

En mayo de 2016, la familia de Murtaza tomó rumbo hacia Pakistán con la esperanza de llegar a Estados Unidos como refugiados. Lo mismo sucedió con las camisetas y el balón que le regaló el propio Messi. "Nuestro vecino había botado bolsas de plástico de hacer las compras, y Murtaza las recogió para que yo le hiciera una camiseta de Messi", le confesó Homayoun a AFP.

Desde Jordania el niño que como tantos en esa situación se tuvieron que convertir en hombres rápidamente recuerda con nostalgia los regalos que tuvo que dejar en su antiguo hogar.

Y es que Murtanza habló con Lio para explicarle que en Afganistán sólo se escuchan los disparos y las bombas, por ello pidió al argentino que lo llevara con él: "Llévame contigo, aquí no puedo jugar al fútbol, aquí solo hay 'daz-dooz'".

Los padres de Murtaza perdieron su hogar y han huido junto con el chico hacia Kabul, la capital de este país partido por la violencia.