México niega acuerdo con EE.UU. sobre asilo a migrantes

Una mujer y una niña comen en un campamento de migrantes en Ciudad de México. EFE José Méndez

Una mujer y una niña comen en un campamento de migrantes en Ciudad de México. EFE José Méndez

Querétaro, donde anoche durmieron los aproximadamente 1.000 compañeros que integran la avanzadilla del grupo, que suman a 5.000 personas, está a 200 kilómetros de la capital del país.

En Querétaro, las autoridades han habilitado el estadio La Corregidora para que los migrantes puedan pernoctar.

México ha ofrecido refugio, asilo o visas de trabajo a los migrantes, y su gobierno dijo que emitió 2.697 visas a individuos y familias mientras dura el proceso de 45 días para obtener un estatus más permanente. "Aquí no se detiene a nadie", informó ante la prensa una portavoz de Pueblo Sin Fronteras, quien explicó que el resto de migrantes dejará la capital este sábado, tras alcanzar un acuerdo para tomar el Metro de forma gratuita hasta una terminal en el extremo norte de la ciudad.

Comentó que los migrantes tomarán el metro hasta llegar a la estación de Cuatro Caminos donde la Comisión se Derechos Humanos del Estado de México los recibirá para vigilar su llegada; de ahí se dirigirán al entronque de la carretera a la altura de Palmillas y Paseo Alto.

"Queremos decirle a la ONU que ya no los queremos ver".

Una joven migrante llamada Elena, quien dijo hablar en nombre de las madres de la caravana, afirmó que las únicas personas que los han estado apoyando son la Defensoría de Derechos Humanos de Oaxaca, pues sostuvo "nunca nos han dejado solos".

Cerca de las 05:30 horas empezaron los gritos de "vámonos, vámonos, hay que cumplir nuestra meta de llegar a Estados Unidos".

Según la proclamación presidencial, que coincide con el paso de la multitudinaria caravana de centroamericanos por México rumbo a EU, la limitación estará en vigor durante al menos 90 días, que podrán ser ampliados, o hasta que se firme un acuerdo con México que permita deportar directamente al país vecino a los inmigrantes que cruzan ilegalmente.

La caravana migrante avanza a su paso hacia Estados Unidos, en esta ocasión su parada es Querétaro. Algunos, sin embargo, contemplan la opción de quedarse en México ante las advertencias lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump. De igual modo, el 28 de octubre comenzó una movilización de 700 salvadoreños con destino a suelo estadounidense.

Los migrantes esperaban que los autocares llegasen el viernes por la mañana, pero se mostraron decididos a abandonar la ciudad aunque esto no ocurra.