La poetisa uruguaya Ida Vitale gana el Premio Cervantes

Leonardo Carreño

Leonardo Carreño

Y que la ganadora estaba "convertida desde hace tiempo en un referente fundamental para los poetas".

Ya obtuvo el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2015 y fue reconocida recientemente con el Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de Literatura en Lenguas Romances 2018 por haber "enriquecido la lengua española".

En su larga carrera literaria ha escrito obras como 'La luz de esta memoria' (1949), que fue su primer poemario, al que siguieron 'Palabra dada' (1953), 'Cada uno en su noche' (1960), 'Paso a paso' (1963), 'Oidor andante' (1972) o 'Jardín de sílice' (1980).

En cambio, en pleno auge mundial de las reivindicaciones feministas, el jurado hizo justicia con las escritoras en español: sólo cuatro mujeres habían ganado el galardón en sus 43 ediciones anteriores.

Hasta ahora las otras escritoras que recibieron este galardón son las españolas María Zambrano (1988) y Ana María Matute (2010), la cubana Dulce María Loynaz (1992) y la mexicana Elena Poniatowska (2013).

Estudió humanidades y fue profesora universitaria hasta 1974 cuando la dictadura de Juan María Bordaberry (1973-1976) la empujó a exiliarse a México, donde conoció a Octavio Paz que la introdujo en el comité asesor de su revista "Vuelta".

Nacida en Montevideo, en 1923, Vitale ha publicado poesía, ensayos y novelas, pero también ha incursionado en el periodismo y en la crítica y se ha destacado como traductora. "Donde el lenguaje brille, basta", aseguraba en esa entrevista a la AFP. Ida Vitale con Luis Chitarroni y Graciela Aráoz, en junio de 2018.

Como es tradición, el premio se entrega el 23 de abril, aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes (1547-1616), en un acto en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, cuna del autor de "El Quijote".

Entre sus nombres más trascendentes figuran Idea Vilariño, Amanda Berenguer, Mario Benedetti, Carlos Maggi, Manuel Flores Mora, Ángel Rama, Emir Rodríguez Monegal, Carlos Real de Azúa y Carlos Martínez Moreno, entre muchos otros.

Volvió a Uruguay en 1984, y dirigió la página cultural del semanario Jaque. Su descubrimiento de dos poetas uruguayas de entresiglos, Delmira Agustini y, en especial, un espíritu afín, María Eugenia Vaz Ferreira, así como de Gabriela Mistral la inclinó a la poesía lírica, aunque sus dos grandes referentes fueron José Bergamín, su profesor en Montevideo, y Juan Ramón Jiménez, a quien también conoció en persona.

Además, Vitale está en posesión del Premio Alfonso Reyes (2014) y del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca (2016).