Cambiemos es la administración nacional que más aumentó la deuda pública

SIN SOBRESALTOS. Si la estabilidad cambiaria se mantiene el pago de la deuda podrá concretarse sin dramas. REUTERS

SIN SOBRESALTOS. Si la estabilidad cambiaria se mantiene el pago de la deuda podrá concretarse sin dramas. REUTERS

Además, desde Ecolatina aseguran que lo más preocupante es el ascenso de la deuda que incluye a pasivos con el sector privado y otros organismos multilaterales de crédito ya que pasó del 32 al 45 por ciento entre el primer y segundo trimestre del año.

Producto de las tensiones cambiarias del tercer trimestre, en donde la divisa trepó más de 40%, estos porcentajes ya son "viejos".

Además, indica que al cierre del segundo trimestre de 2018, es decir, antes de la gran devaluación de fines de agosto y principios de septiembre, la deuda del Estado Nacional ya implicaba alrededor del 80% del PBI con 330.000 millones de dólares.

Pero el mayor salto porcentual de las acreencias del Estado nacional se consolidó con la dictadura militar: en la sucesión de gobiernos de facto, durante siete años y nueve meses, la deuda pública se multiplicó por seis, desde los USD 7.800 millones a USD 45.100 millones, para pasar de representar el 11% del PBI (USD 71.200 millones en 1976, según el Banco Mundial) al 43,4% del PBI (104.000 millones en 1983). Por su parte, la deuda pública relevante (privados y organismos multilaterales) habría saltado 15 puntos en dicho lapso, alcanzando 60% del PIB hacia el final del tercer trimestre de 2018.

Consideró que de conseguirse una renovación total de las Letras del Tesoro (Letes) en lo que queda de este año, la deuda pública ascendería a 93% del PBI al cierre de 2018, y la deuda relevante (es decir, neta de la que está en manos del sector público) permanecería en torno al 60% del producto.

Según Ecolatina, los riesgos de default en el actual mandato presidencial "lucen contenidos" gracias a los aportes del FMI. "Sin embargo, el próximo Presidente deberá en 2020-21 conseguir financiamiento externo para cubrir los servicios de deuda con privados y, en 2022-23, enfrentará elevados compromisos con el FMI (u$s 46.000 millones)", evaluó. Por caso, al elevarse el ratio Deuda Producto tras un salto cambiario, los inversores internacionales se preocupan por el repago de la deuda y profundizan el desarme de posiciones en moneda local generando mayores presiones cambiarias, lo que impulsa, nuevamente, el crecimiento del ratio. Por ende, la estabilidad cambiaria será vital para no repetir episodios de stress.

Para la consultora, "teniendo en cuenta el carácter incierto que revisten las elecciones presidenciales del 2019, tiene sentido esperar una mayor dolarización de carteras en la previa a los comicios". "Este salto cambiario no sólo implicaría un aumento contable del cociente deuda-PBI, sino que también agravaría el descalce de moneda, ya que los pagos de los servicios de la deuda se realizan principalmente en divisas, mientras que la recaudación tributaria se recolecta en pesos", observó.

A su vez, una suba del dólar impactaría en el nivel de actividad, afectaría el cumplimiento de las metas fiscales por la consecuente menor recaudación y el aumento de los subsidios económicos, mientras que los ingresos por retenciones no se incrementarían por ser montos fijos en pesos por dólar exportado. No obstante, a partir de 2011 se observa un incremento del peso relativo de la deuda, desde un piso de 38,9 por ciento del PBI, cuando se decidió instaurar el "cepo" cambiario.