Sánchez e Iglesias pactan subir el salario mínimo a 900 euros

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en la Moncloa

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en la Moncloa

La subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros y un aumento de presupuesto para el plan estatal de vivienda con mayor protección a los inquilinos y posibilidad de que los ayuntamientos regulen los precios del alquiler son algunos de los puntos del acuerdo presupuestario entre el Gobierno y Podemos.

El documento ha sido distribuido por el Gobierno y ha sido firmado por Iglesias y Sánchez en una breve ceremonia en el Palacio de la Moncloa a primera hora de la mañana. Pedro Sánchez, por su parte, ha optado por colocar el membrete institucional del Gobierno en un pacto en el que debería aparecer el de su partido, el PSOE.

El acuerdo también contempla que la subida del IRPF afecte a las rentas superiores a 130.000 euros.

La cita entre Sánchez e Iglesias ha sido previa a la reunión del Consejo de Ministros en la que se tratarán las líneas generales de los Presupuestos que el Gobierno deberá mandar a Bruselas antes del día 15 de octubre y que más adelante será aprobado por el Consejo de Ministros. El presidente del Gobierno ha recibido al líder de Podemos a las 8:30 horas en la sede de la Presidencia del Gobierno y ambos han mantenido una reunión, tras la que han rubricado el texto del acuerdo ante los informadores gráficos.

También se ha pactado la regulación de la publicidad de los juegos de azar en términos similares al alcohol o el tabaco, y se eliminará del código penal el controvertido artículo 315.3 que persigue a los sindicalistas porque incluye penas de cárcel para los piquetes de las huelgas.

El Ejecutivo y Podemos han estado negociando diversos aspectos de los Presupuestos durante toda la semana, unas negociaciones que se intensificaron ayer y en las que se implicaron personalmente Sánchez e Iglesias.

El partido de Iglesias anunció el lunes que en ese momento estaban en el 'no', porque faltaban algunas de las medidas que consideran prioritarias y fundamentales, como las destinadas a pinchar la burbuja del alquiler, la subida del salario mínimo a 1.000 euros en 2019, la recuperación del subsidio por desempleo a partir de los 52 años y la provisión de fondos para pagar las ayudas de dependencia a los beneficiarios que no las cobran.