Las gasolinas se sitúan en máximos desde 2014

El precio de la gasolina escala a máximos de finales de 2014

El precio de la gasolina escala a máximos de finales de 2014

La gasolina sin plomo de 95 octanos se vende a una media de 1,483 euros por litro en la UE-28 y en la zona del euro se paga a 1,530 euros el litro, mientras que el precio del gasóleo de automoción es de 1,381 euros y de 1,386 euros, respectivamente. En el caso del diésel, el coste del litro alcanza de media 1,246 euros, un 0,64% más caro que hace siete días.

El precio de los carburantes se sitúa en estos momentos muy lejos de los datos que se registraban hace un par de años, en 2016, cuando el precio medio del litro de gasolina marcó 1,132 euros y el diésel se llegó a situar por debajo del euro, costando 0,96 céntimos de media por litro.

La tendencia alcista de estos carburantes marca los viajes por carretera del final del verano y la 'vuelta al cole', un histórico que lleva preponderando desde julio por las escapadas de las vacaciones y que seguirá presente en las rutas interurbanas entre los centros educativos.

Los máximos se producen en la misma semana que el barril de petróleo de calidad Brent ha superado el índice de los 80 dólares por el descenso de la producción en Venezuela y las sanciones de EEUU a las exportaciones iraníes.

De hecho ayer, el precio del barril Brent, de referencia en Europa, cotizaba por encima de los 78 dólares dólares, mientras que el barril de Texas superaba los 69 dólares, después de haberse encarecido casi dólar y medio en ambos casos con respecto a hace una semana.

El resultado es que llenar con gasolina un depósito medio de un automóvil cuesta un 7,89% más que a principios de año mientras que en el caso del gasóleo la subida es de un 8,73%. - E.P.

De esta manera, a los actuales precios, llenar un depósito de 55 litros de gasolina ronda los 73,70 euros, lo que supone unos 5,39 euros más que a principios de año.

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.