Empezaron a recorrer el mundo en bicicleta y terminaron asesinados por ISIS

Lauren Goeghegan y Jay Austin ambos de 29 años murieron en una ruta de Tayikistán

Lauren Goeghegan y Jay Austin ambos de 29 años murieron en una ruta de Tayikistán

A menudo demostraron tener razón.

El día 319 del viaje, un kazajo detuvo su camión, los saludó y les regaló unos helados. Por ejemplo, en el día 342 de su viaje, una familia con instrumentos de cuerdas cruzó frente a la tienda de campaña que instalaron en una pradera y los invitaron a un concierto al aire libre. También vivieron adversidades como llantas pinchadas, gruñidos de perros, granizo y enfermedades.

Jay Austin y Lauren Geoghegan eran estadounidenses, soñaban con descubrir culturas, lugares, olores y sabores, montados en sus caballitos de acero. Hasta que llegó el día 369, cuando la pareja iba en una formación de bicicletas con un grupo de turistas en un tramo panorámico al suroeste de Tayikistán.

Estado Islámico reconoció la matanza de los ciclistas.

Un borroso video del teléfono celular de un conductor muestra qué sucedió después: el auto sedán de la marca Daewoo donde van los hombres rebasa a los ciclistas y después da una vuelta cerrada en u.

Austin y Geoghegan partieron haciendo lo que más les gustaba.

Dos días después, el Estado Islámico divulgó un video en el que aparecen cinco hombres que la agrupación identificó como los atacantes y que están sentados ante la bandera del Estado Islámico. Mirando fijo a cámara hicieron una promesa: asesinar a todos los "incredúlos".

Era una visión del mundo diametralmente opuesta a la de Austin y Geoghegan.

"Siempre nos sentiremos inspirados por su amabilidad, su mente abierta y su felicidad", escribió "a_bicyclette_", otra pareja que recorre el mundo desde diciembre de 2016 y se encontró con Austin y Geoghegan poco antes del ataque que les costó la vida.

En Washington, donde se conoció la pareja, Austin vivía en una casa diminuta, una primera incursión en los principios que luego lo llevarían a su viaje alrededor del mundo.

Tras obtener una maestría de la Universidad de Georgetown, empezó a trabajar en el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE.UU. "Aventurero". Eran algunas de las maneras en que Geoghegan describía a Austin con sus amistades más cercanas, comentó Kristen Bautz Robinson, quien la conoció durante el primer año que pasaron en Georgetown. Le siguió un viaje en tren por Europa. Luego vino Namibia, y después un viaje a través de la India.

Aunque Geoghegan también era una viajera experimentada -había pasado un verano en Beirut aprendiendo árabe y un semestre en Madrid aprendiendo español con fluidez- los viajes accidentados que eran el sello distintivo de Austin eran nuevos para ella. Kerrigan no pudo contener su preocupación. "Me dije: 'Esta no es la Lauren que conozco'", señaló, y agregó: "Jay cambió la vida de Lauren". Pasaron meses ahorrando, pero luego se dieron cuenta de que no podrían completar el viaje con un permiso laboral extendido.

El día en que Geoghegan y Kerrigan se despidieron, las dos amigas se abrazaron afuera del apartamento de la primera.

La pareja inició su viaje en la punta más al sur de África. "Con esa sensación viene una inmensa generosidad: gente buena que reconocerá tu desamparo y reconocerá que necesitas ayuda en una u otra forma, y la ofrecerá a montones". Los días se convirtieron en semanas, y luego en meses. Una infección en el oído llevó a Geoghegan a la sala de urgencias en Francia.

En el curso de su viaje, sus publicaciones en el blog reflejaron destellos de crueldad. En el paso de una montaña, un grupo de hombres les bloqueó el paso e intentó bajar a la pareja a empujones de sus bicicletas.

"No lo creo. La maldad es un concepto imaginario que hemos inventado para lidiar con las complejidades de compañeros humanos que tienen valores, creencias y perspectivas distintas de las nuestras. En general, los humanos son amables", escribió Austin. Es el tipo de paisaje que la joven pareja se habría detenido a fotografiar y publicar en su blog.

Pero en el video, cuando estos hombres señalan al escenario a su alrededor, prometen masacrar a los "descreídos" que han invadido su territorio.