La joven rescatada de una secta en Perú vuelve a casa


La joven rescatada de una secta en Perú vuelve a casa

Patricia Aguilar

Patricia Aguilar

La joven rescatada de una secta en Perú el pasado 5 de julio subió ayer a un avión en el aeropuerto de Lima con su bebé, de tres meses, y su padre, Alberto Aguilar, rumbo a nuestro país. Así lo ha confirmado a Efe la abogada de SOS Desaparecidos, María Teresa Rojas, una asociación que se ha implicado desde el inicio en la búsqueda de Patricia Aguilar.

Rojas señaló que, "por privacidad y dadas las circunstancias en las que ha estado la joven durante año y medio", no darán más información al respecto y pidió "un poco de paciencia". La familia de la víctima informó en un comunicado el 25 de julio que Patricia y su padre se reunieron por primera vez, y agradecieron el trabajo del Ministerio de la Mujer, servicios sociales y psicólogos encargados del caso. "Patricia vuelve de forma voluntaria y con muchas ganas de ver a su familia y amigos, junto a su bebé y acompañada por Alberto, su padre" explica una portavoz de la familia en un comunicado al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL. "Por ese motivo, una vez más os pedimos vuestra colaboración solicitando El máximo respeto posible ante la llegada de Patricia, que no olvidemos que es una víctima y sería perjudicial para ella un recibimiento mediático e impactante" , indica el comunicado de la familia de Patricia Aguilar.

La vuelta a casa de Patricia se produce apenas un mes después de que la policía y el padre de la chica, que viajó hasta Perú, la encontraran en una cabaña de la selva de San Martín de Pangoa, donde Félix Steven Manrique, el gurú que la captó, hoy en prisión, la tenía en condiciones insalubres y al cuidado de cinco niños, todos hijos de Manrique con Patricia y sus otras dos esposas, también liberadas en el operativo policial.

Finalmente, se informó que el próximo lunes 13 agosto se llevará a cabo una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Elche para informar a los medios sobre la situación de Patricia.

Cuando se la rescató, junto a ella también se hallaban varias mujeres muy delgadas y con signos de violencia.

Desde su liberación, la joven permanecía en un albergue de acogida del Ministerio de la Mujer de Perú, donde tanto ella como su bebé fueron atendidas de la desnutrición que sufrieron durante su estancia en una especie de cuadra en mitad de la selva peruana, aunque el estado de salud de ambas ha mejorado.