Solo quedan dos personas por rescatar en la cueva de Tailandia

Tailandia

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- Después de dos días de éxito, que terminaron con el rescate favorable de ocho chicos, los socorristas esperan poder libertar a los cinco -cuatro niños y un joven entrenador- que quedan en la cueva tailandesa.

Los niños fueron sometidos a radiologías y análisis de sangre.

Los ocho primeros niños rescatados de una cueva inundada en Tailandia se encuentran "bien de salud", aseguran las autoridades, pero permanecerán hospitalizados en cuarentena, con gafas de sol para proteger la vista y bajo seguimiento psicológico.

El destino de los 12 chicos y el entrenador de fútbol atrapados en una cueva de Tailandia ha tenido en vilo al mundo entero durante semanas.

Los rescatados salieron de manera escalonada: el primero abandonó la cueva a las 16:12 hora local (09:12 GMT), el segundo salió a la 16:33 (09:33 GMT) y el tercero apareció a las 17:13 (10:13 GMT), según el diario tailanés KhaoSod.

Dos de los niños que fueron rescatados el domingo muestran leves irregularidades en su respiración, por lo que los facultativos sospechan que pueden sufrir de un principio de neumonía. Otros cuatro adolescentes del grupo que había quedado atrapado en una cueva en el norte de Tailandia pudieron ser rescatados este lunes, confirmó la Marina del país. Se trata de una compleja red subterránea, con 10 kilómetros de largo en la que existen peligrosos tramos, algunos estrechos y otros en los que hay que sumergirse. Demacrados pero vivos, estaban encaramados en una roca a más de cuatro kilómetros de la entrada de la cueva.

La operación de rescate comenzó el domingo en la mañana, según explicaron las autoridades, que señalaron que "hoy es el Día D".

Los niños ingresaron en la cueva hace dos semanas, sin víveres, y están débiles, aunque en el conjunto su estado de salud es considerado como bueno.

"Todos están a salvo", dijeron. Por eso, durante el rescate cada menor de edad fue custodiado por dos buzos, adelante y atrás de él, quienes llevaban su tanque de oxígeno y, además, estaban atados al niño por una línea de vida.

Tras ser localizados, los rescatistas analizaron desesperadamente todas las soluciones posibles, desde la perforación de túneles en las montañas hasta la posibilidad, luego descartada, de que esperaran durante semanas a que terminara el monzón.

Los 12 niños y el entrenador quedaron atrapados el sábado 23 de junio, cuando decidieron visitar el interior de la caverna tras completar un entrenamiento de fútbol. El equipo internacional de rescate ha trabajado sin descanso y bajo la constante amenaza de nuevas lluvias monzónicas. Narongsak Osottanakorn, el jefe de la misión de rescate, había indicado previamente que, "si no sale nada mal, los cuatro chicos y el entrenador, junto con el doctor y los tres SEAL que están con ellos, abandonarán la cueva juntos hoy".