Travesticidio: Comienza hoy el juicio por el crimen de Diana Sacayán

Diana Sacayán

Diana Sacayán

Diana Sacayan fue asesinada a puñaladas en octubre de 2015 en su departamento ubicado en el barrio porteño de Flores.

Ariel Yapur, representante del Ministerio Público Fiscal, pidió que se leyera un fragmento del expediente que da cuenta que el acusado presente en la sala, Gabriel David Marino, conocía a Diana Sacayán desde un mes antes de matarla.

Su juicio marca un gran precedente, ya que es la primera vez que la justicia argentina reconoce la figura de travesticidio y crimen de odio en una persona del colectivo travesti trans. La causa que involucra a 3 sospechosos en el asesinato de Diana está caratulada como "homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado mediando violencia de género por odio a la identidad de género y con alevosía y robo". Otros casos se conocieron en Mendoza y Santa Fe, tras los crímenes de Natalia Sandoval y Vanesa Zabala, respectivamente.

En la semana previa, la defensa de Marino presentó un pedido de nulidad para tratar de frenar el juicio, pero la presentación fue rechazada por el Tribunal Oral 4 de la Capital Federal. El acusado se encuentra detenido desde octubre de ese año y a quien en noviembre de 2017 la Cámara de Casación le prorrogó la prisión preventiva por cuatro meses más.

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio realizado por los fiscales Matías Di Lello y Mariela Labozzetta, Marino, junto a otro hombre (que no se encuentra en esta etapa procesal) asesinaron a Sacayán (40) en el interior del departamento de la avenida Rivadavia al 6700 entre el sábado 10 y el domingo 11 de octubre de 2015.

Los peritajes indicaron que el cadáver de Diana, que fue hallado el 13 de octubre, presentaba 27 lesiones de las cuales 13 habían sido cometidas con un arma blanca, que presuntamente es la misma que se secuestró en la escena del crimen, de 20 centímetros de largo y que tenía restos de sangre en el filo. La investigación dio por probada su relación con la víctima, a quien contactaba por teléfono y a través de las redes sociales y a quien visitaba seguido, además, en su domicilio.

En cuanto a la acusación, fundada en el inciso 11 del artículo 80 del Código Penal que permite configurar un homicidio en femicidio, los fiscales explicaron que la identificación del género de una persona debe hacerse en función de su identidad de género.

Para los acusadores, el imputado ingresó al círculo íntimo de la víctima durante el último mes de su vida y que esas circunstancias le facilitaron el acceso a la vivienda la noche del homicidio.