Argentina reclamó a EE.UU. por el acero

Argentina reclamó a EE.UU. por el acero

Argentina reclamó a EE.UU. por el acero

"Tuvimos una recepción positiva al argumento argentino de que sus exportaciones [de acero y aluminio] no son una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos", dijo Braun durante una conferencia de prensa en la embajada argentina en Washington, en la que estuvo presente el diario BA Times.

En tanto, el día martes está previsto que mantenga reuniones a confirmar con el Departamento de Comercio y el USTR (Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos).

El presidente Mauricio Macri había llamado a Trump para tratar de convencerlo de exceptuar a la Argentina.

Asimismo, está previsto que mantenga un encuentro con el embajador argentino en los Estados Unidos, Fernando Oris de Roa.

La administración de Donald Trump estableció un arancel adicional del 25 por ciento a la importación de productos derivados del acero y un 10 por ciento a los del aluminio.

Mientras Trump continúa con su promesa de campaña de "America first", los intereses de Estados Unidos serán una prioridad para quien lleva las riendas de los acuerdos comerciales y podría marcar una tendencia para los próximos acuerdos con la Unión Europea quienes serán afectados en sus exportaciones. Una evaluación final se le presentará a Trump antes de que los aranceles entren en efecto, el próximo 23 de marzo; aunque el republicano podría extender el plazo si quisiera.

Para la industria siderúrgica, el impacto de la aplicación de esta medida es doble, por un lado, el encarecimiento del ingreso a Estados Unidos, y por otro, el riesgo de perder terceros mercados en un mundo en el que la sobre capacidad de producción que "hoy llega a las 700 millones de toneladas anuales, como resultado de los subsidios gubernamentales y prácticas desleales que generaron distorsiones en el comercio global del acero", indica el escrito de la cámara sectorial. La decisión tiene menos importancia para Washington: las importaciones de metales argentios representan solo el 0,6 por ciento del acero que el país compra y el 2,3 del aluminio que adquiere.