Argentina prueba con éxito el primer páncreas artificial de América Latina

Investigadores locales presentaron las pruebas de un páncreas artificial

Investigadores locales presentaron las pruebas de un páncreas artificial

Un grupo de investigadores argentinos, entre los que se encuentran científicos de la UNLP, presentó ayer las primeras pruebas exitosas de un páncreas artificial en pacientes con diabetes tipo 1, un sistema de control de glucosa en sangre único en Latinoamérica que administra la insulina en base a un algoritmo matemático.

El estudio, dirigido por el ingeniero Ricardo S. Sánchez Peña -investigador principal del CONICET que se desempeña como Director del Departamento de Investigación y Doctorado del ITBA-, contó con el apoyo del doctor Daniel Chernavvsky, médico argentino que trabaja en el Centro Tecnológico para la Diabetes de la Universidad de Virginia, así como también con el financiamiento de la Fundación Nuria en Argentina y Cellex en España, y la donación de las bombas de insulina del laboratorio Roche.

El páncreas funciona a través de un algoritmo, con el que inyecta automáticamente la cantidad de insulina que el paciente necesita en cada momento, y solo necesita que se indique el inicio de la comida, sin que haya que precisar los hidratos de carbono que van a ser consumidos.

"El algoritmo mejora notablemente la regulación de insulina".

"Eso se reemplazó por un algoritmo llamado ARG (Automatic Regulation of Glucose), que va alojado en un smartphone". Este requirió que el paciente calcule y registre en el sistema cuántos gramos de hidratos de carbono comerá para que la bomba infunda la insulina necesaria. Fueron tres mujeres y dos varones, que pudieron mantener los niveles de glucosa en un rango aceptable durante las 36 horas en que se probó el páncreas artificial. "De esta forma, ese control automático le da autonomía al paciente, que no tiene que estar preocupado por la cantidad de insulina que se debe inyectar", sostuvo Sanchez Peña. En esta segunda fase ninguno de los pacientes tuvo hipoglucemias graves, tampoco nocturnas.

La diabetes es una enfermedad metabólica que en la Argentina, afecta a 2,7 millones de personas.

Silvia Crespo, 49 años, 18 de diabética, fue una de las pacientes que participó en las dos fases. Hace seis años que uso bomba de insulina con sensor, y está bien, ha logrado que no me desmaye ni me despierte internada, pero con el algoritmo fue genial. yo no tenía que estar todo el tiempo anotando los carbohidratos. "Además de la alegría de no tener que estar siempre pendiente, haciendo cálculos".

Los investigadores planean continuar los ensayos clínicos con la participación de un mayor número de personas y hasta ampliar las pruebas a menores.