Programa Mundial de Alimentos contribuye a recuperación tras "Irma"

Beasley también conversó con autoridades que le explicaron los estragos ocasionados por el fenómeno meteorológico en la zona de Jaimanitas

Beasley también conversó con autoridades que le explicaron los estragos ocasionados por el fenómeno meteorológico en la zona de Jaimanitas

El director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, expresó hoy en La Habana la voluntad de su organización de acompañar a Cuba en el proceso de recuperación tras el paso del huracán Irma.

El funcionario recordó que la agencia de Naciones Unidas movilizó en Cuba 1,6 toneladas métricas de alimentos antes del paso del huracán y agregó que ha dispuesto 1,5 millones dólares de su fondo de emergencia para comprar más comida.

La operación comenzará de manera inmediata con la distribución gratuita de una ración de arroz y frijoles en las zonas de mayor prioridad. El exgobernador añadió que si no hubiera sido por el trabajo del gobierno cubano con las personas el impacto hubiese sido peor.

El director ejecutivo del PMA apuntó que en estos momentos todos deben separar las diferencias políticas y unirse por el bien común.

También se incluirán personas mayores de 65 años, embarazadas y madres lactantes.

Por su parte, el segundo jefe de la Defensa Civil de Cuba, Luis Macareño, agradeció el donativo del PMA y aseguró que Beasley y su delegación pudieron comprobar que se tomaron medidas en la protección de la población, aunque la magnitud de los daños ocasionados por el huracán son bastante grandes.

También anunció la disponibilidad de recursos financieros para la adquisición de alimentos de manera inmediata, y que trabajan en la movilización de recursos adicionales.

El representante de Naciones Unidas dijo que es digno de admirar lo que el pueblo de Cuba y su gobierno están haciendo para la recuperación del país, desde la infraestructura, la entrega de agua, alimentos y el restablecimiento de la electricidad en los hogares.

Irma llegó el pasado viernes a Cuba como un ciclón de fuerza 5 -máxima de la escala Saffir-Simpson-, después se degradó a 4 y tras su largo recorrido por el país dejó un saldo preliminar de diez muertos, 1,7 millones de evacuados, fuertes inundaciones y graves daños en el sistema eléctrico nacional.