Cuba responde a Trump: "EU no puede darnos lecciones de derechos humanos"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer en Miami la cancelación unilateral del acuerdo firmado por su predecesor Barack Obama con Cuba, "con efecto inmediato", y desafió a su homólogo cubano, Raúl Castro, a presentar un nuevo pacto a partir de este endurecimiento de las políticas de la Casa Blanca con la isla.

Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, mediante presiones e imposiciones o métodos más sutiles, estará condenada al fracaso, insistió el gobierno de La Habana.

Trump dijo que las sanciones sobre Cuba permanecerían vigentes hasta que el gobierno isleño libere a los presos políticos, deje de reprimir a los disidentes y respete la libertad de expresión.

No obstante, Cuba reiteró su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el gobierno de Estados Unidos.

"Estados Unidos ha rechazado a los opresores del pueblo cubano", dijo Trump ante un auditorio atestado.

'Ya es oficial: estos son los nuevos enemigos de la política exterior estadounidense.

El economista no desdeñó la posibilidad de que los anuncios del mandatario estadounidense, el viernes pasado, se deban a una "presión clásica" de la comunidad cubana residente en Miami, Florida, que pudo haber estado en desacuerdo con el reconocimiento, en 2014, del entonces presidente Barack Obama al gobierno castrista. Los viajes familiares y las remesas que envían los cubano-estadounidenses tampoco serán afectados.

Las embajadas en La Habana y Washington permanecerán abiertas. Solo en los cinco primeros meses de 2017 viajaron a Cuba 285.000 estadounidenses, el mismo número que en todo el año pasado. Las aerolíneas de Estados Unidos y los cruceros seguirán autorizados a viajar a la isla, mientras que la política de "pies mojados, pies secos" -que permitía que la mayoría de los inmigrantes cubanos que llegaran a Estados Unidos permanecieran en el país y al final se convirtieran en residentes permanentes legales, algo a lo que puso fin Obama- no será restablecida.

- El Gobierno de Estados Unidos intentará expandir el acceso a internet en la isla mediante un grupo de trabajo, que incluye a la Oficina estadunidense de Radiodifusión de Cuba, con programas y actividades que promuevan la libertad de expresión a través de medios de comunicación independientes y con un libre y desregulado acceso a la información.

La compañía estadounidense American Airlines no cancelará sus operaciones en Cuba, a pesar de las nuevas medidas anunciadas por Donald Trump para restringir los vuelos a la isla.

Bloquea el acceso de GAESA a actividades económicas y transacciones por turismo, aunque permite que los individuos y empresas estadounidenses desarrollen vínculos comerciales con el incipiente sector privado en la isla. Quienes están a favor de la medida expresaron su gratitud al énfasis de Trump en el tema de los derechos humanos en Cuba.

El nuevo enfoque de Trump, que será consagrado en una nueva directiva presidencial, busca un cumplimiento más estricto de una vieja prohibición sobre los estadounidenses que viajan a Cuba como turistas, y también prevenir que se usen dólares para financiar al gobierno. El levantamiento del embargo es algo que solo puede decidir el Congreso de EE.UU., controlado ahora por los republicanos en ambas Cámaras.