Vuelven a reprimir nuevas marchas opositoras — Venezuela

Oposición y chavismo se miden en las calles bajo alta tensión en Venezuela

Oposición y chavismo se miden en las calles bajo alta tensión en Venezuela

Una nutrida presencia de policías y militares fue desplegada en algunas vías estratégicas de Caracas y otras ciudades del país, con tanquetas que usualmente colocan de barrera contra el paso de los manifestantes.

En el oeste de la capital, donde el miércoles hubo fuertes disturbios, se registraron escaramuzas en los sectores de Santa Mónica y El Paraíso, donde se habían concentrado decenas de personas.

Para este jueves la oposición venezolana convocó a una nueva movilización tras la realizada ayer en todo el país, la cual convocó a una inmensa masa de manifestantes.

En la jornada del miércoles murieron un adolescente de 17 años en Caracas y una joven de 23 en San Cristóbal (ciudad fronteriza con Colombia) por disparos de desconocidos, y un militar fue asesinado por un francotirador en las afueras de Caracas, según fuentes oficiales.

Agentes antimotines lanzaron bombas lacrimógenas para dispersar pequeñas concentraciones de opositores en Caracas, para impedirles confluir en la marcha convocada contra el presidente Nicolás Maduro.

Las calles de Caracas amanecieron en tranquilidad, y aunque comercios, instituciones y estaciones del metro están abiertos, algunos prefirieron cerrar ante temores de nuevos brotes de violencia y hay poco tráfico. "Hoy fuimos millones y mañana tenemos que salir más", llamó el líder opositor Henrique Capriles, en nombre de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Los manifestantes no pudieron llegar, como tampoco lo lograron en protestas anteriores, al centro de Caracas, bastión del chavismo, donde Maduro encabezó una masiva concentración de sus seguidores.

El gobierno estadunidense dijo hoy que sigue de cerca la situación en Venezuela, en una jornada de protestas de la oposición y manifestaciones del oficialismo en ese país, y que transmite sus preocupaciones a Caracas a través de la Organización de Estados Americanos (OEA). Según la ONG Foro Penal, suman unos 500 detenidos en todas las marchas.

La Unión Europea condenó los actos de violencia y llamó a una "desescalada" del conflicto. Amnistía Internacional alertó por la "represión" y el presidente argentino Mauricio Macri lamentó "que no se haya atendido el pedido de la región de garantizar" marchas pacíficas.

La oposición volvió a la calle el 1 de abril luego de que el máximo tribunal asumiera las competencias del parlamento -de mayoría opositora-, desatando una protesta internacional que hizo dar marcha atrás.

El martes, el gobierno de Estados Unidos manifestó su preocupación por la muerte de seis venezolanos, cientos de personas arrestadas y denuncias de torturas durante las protestas que se producen en Venezuela.

El presidente, cuyo mandato termina en 2019, dice querer pronto elecciones para derrotar a la oposición. Los de gobernadores debieron realizarse en 2016, pero fueron suspendida y aún no tienen fecha, los de alcaldes están pautados para este año y las presidenciales para diciembre de 2018.

"Julio Borges, eres el jefe del golpe de estado, después no te quejes cuando llegue la justicia; te lo estoy diciendo con tiempo, estoy decidido a defender la patria y no voy a retroceder ni un milímetro; lo que voy es pa' lante, carajo", dijo el mandatario.

Según las encuestas, siete de cada diez venezolanos reprueban el gobierno, asfixiados por la crisis económica, con una severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación -la más alta del mundo- que el FMI estima en 720,5% este año.

La oposición afirma que a Maduro lo sostiene el apoyo de la cúpula de la Fuerza Armada, a la que le dio enorme poder económico y militar y que le ha ratificado "lealtad incondicional".