OPAQ busca en Turquía aclarar incidente químico acaecido en Siria

El embajador ruso ante el Consejo Ejecutivo de la Organización para Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Alexandr Shulguín, manifestó que su país "rechaza tajantemente las acusaciones lanzadas contra nosotros de connivencia con los sucesos trágicos en Siria y de complicidad en el crimen con el uso de armas químicas".

Previamente, el ministro turco de Salud, Recep Akdag, anunció que se había determinado el uso de gas sarín durante el ataque químico del pasado 4 de abril en la ciudad de Jan Sheijun.

Un niño recibe tratamiento médico tras un supuesto ataque químico contra la localidad de Jan Shijún, en el sur de la provincia septentrional de Idleb, en Siria, el pasado 4 de abril de 2017.

El Gobierno de Siria y Rusia argumentan que las sustancias químicas, por las que murieron cerca de 90 personas y resultaron heridos cientos, no fueron utilizadas por el Ejército sirio, sino que los cazas sirios atacaron un almacén clandestino lleno de armas químicas perteneciente a los terroristas, razón por la cual se produjo la tragedia.

La organización compartirá con las Naciones Unidas (ONU) los hallazgos.

Rusia exigió una investigación por parte de la OPAQ, mientras que fuentes de la organización señalaron que una misión ya estaba tomando muestras y esperaban poder informar sobre sus conclusiones en tres semanas.

La FFM se creó en 2014 en respuesta a las persistentes alegaciones de ataques con armas químicas en Siria. "Entendemos que esto significa que están recopilando información en Internet e interrogando a testigos en los países vecinos de Siria".