Detenido por corrupción expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González

El caso del Canal de Isabel II de España tiene ramificaciones en RD y otros países de AL

El caso del Canal de Isabel II de España tiene ramificaciones en RD y otros países de AL

La presidenta de la Comunidad (región) de Madrid, Cristina Cifuentes, declarará hoy como testigo en una investigación judicial sobre su antecesor en ese cargo, Ignacio González, quien hoy fue detenido dentro de un caso de corrupción relacionado con el Canal de Isabel II.

Según una fuente de la investigación le confirmó a Efe que se investigan delitos de "prevaricación, organización criminal, malversación, cohecho, blanqueo, fraude, falsificación documental y corrupción en los negocios".

Entre los detenidos figura Edmundo Rodríguez, considerado hombre fuerte de González en Latinoamérica, y María Fernanda Richmond, exdirectora financiera del Canal, mientras que su esposa, Lourdes Cavero, está siendo investigada.

"Desde la Comunidad de Madrid estamos colaborando absolutamente con la Justicia".

El Canal de Isabel II procedió, en julio de 2016, a cerrar diez empresas que el organismo tenía en Latinoamérica porque tenían poca actividad o porque la misma no era "razonable y compatible" con la gestión del agua, según explicó el entonces responsable de la empresa pública, Ángel Garrido, quien sigue en el cargo.

Entre las empresas clausuradas, Garrido destacó la radicada en Brasil, "Emissao Engenharia e Construçoes", una compañía cuya compra supuestamente fraudulenta ya se estaba investigando por parte de las autoridades de la Comunidad. Esta supuesta coacción se inició cuando Cifuentes fue a denunciar a Fiscalía las supuestas irregularidades encontradas en el Canal.

La junta de fiscales Anticorrupción se opuso y consiguió revertir una orden del jefe de esa Fiscalía, Manuel Moix, en la que proponía suspender uno de los registros practicados el miércoles en el marco de la operación Lezo contra la corrupción en el Canal de Isabel II.

En Santa Marta, un juez obligó a la empresa Metroagua, filial de Canal de Isabel II, a devolver a la ciudad todas las infraestructuras por problemas en el suministro de agua potable y colapso de las redes de alcantarillado que operaban desde 1991.