Aaron Hernández se ahorcó en su celda

El exjugador de la NFL, Aaron Hernandez, exonerado hace apenas unos días de dos homicidios pero sentenciado a cadena perpetua por un caso previo, murió el miércoles de madrugada tras ahorcarse en su celda, dijeron autoridades penitenciarias de Massachusetts. Los guardias trataron de reanimar a Hernández (27), pero al no obtener respuesta decidieron trasladarlo al hospital UMass, en la ciudad de Leominster, donde un médico declaró su muerte a las 04.07 hora local (08.07 GMT).

Según el Departamento de Prisiones de Massachusetts, Hernández intentó bloquear la puerta de su celda desde adentro colocando varios objetos.

"No hubo signos de una lucha y los investigadores determinaron que el señor Hernández estaba solo en el momento del ahorcamiento", dijo la oficina del fiscal de distrito en el comunicado.

La semana pasada en ex ala cerrada del equipo de Bill Belichick había sido exonerado del asesinato de dos hombres en 2012, pero seguía permaneciendo en prisión por otro crimen.

El Boston Globe informa que el juicio duró un mes, y que fue declarado inocente de todos los cargos, excepto uno, un delito relacionado con armas de fuego.

Esto es lo que reportó a CBS con respecto a su suicidio: "El 19 de abril de 2017, Aaron Hernandez fue descubierto ahorcado en su celda aproximadamente a las 3:05 de la mañana".

Como profesional, fue un jugador productivo en tres temporadas con los Patriots, incluyendo su segundo año cuando atrapó 79 pases para 910 yardas y siete touchdowns, y ayudó al equipo a alcanzar el Super Bowl.En 2012, firmó un contrato por cinco años y 40 millones de dólares. Por haber asesinado a Odin Lloyd, novio de su hermana y jugador semiprofesional de los Boston Bandits.

Bradley afirmó que Hernández se enfureció después de que Abreu topó con él mientras bailaba, derramando su bebida.

Cadena perpetua; el exjugador ya no tenía posibilidad de libertad condicional.

La exestrella de la NFL, Aaron Hernández, escribió en su frente la referencia de un versículo de la Biblia antes de suicidarse en su celda en el Centro Correccional Souza-Baranowski, en Massachusetts.